Algo de Historia
Por:Omar Javier Enríquez Sánchez
La consumación de la Independencia y la defensa de la soberanía nacional
En esta fiesta mexicana, en la que recordamos a quienes nos dieron Patria y Libertad, vale la pena recordar los momentos que marcaron el nacimiento de México como una Nación Independiente.
La lucha independentista llevaba 11 años y había cobrado miles de vidas mexicanas y españolas. Después de la muerte de José María Morelos y Pavón, en 1815, la insurgencia quedó debilitada y continuaron principalmente movimientos encabezados por líderes como Guadalupe Victoria y Vicente Guerrero.
Mientras tanto, en España, el restablecimiento de la Constitución de Cádiz en 1820 generó cambios políticos que tuvieron repercusiones en la Nueva España. En ese contexto, Agustín de Iturbide, entonces coronel del ejército realista, buscó una alianza con Vicente Guerrero para alcanzar la independencia.
De este encuentro surgió el Plan de Iguala, proclamado en febrero de 1821, que estableció las bases para la independencia y dio origen al Ejército Trigarante, integrado por fuerzas que anteriormente habían combatido en bandos diferentes.
En agosto de ese mismo año se firmaron los Tratados de Córdoba entre Agustín de Iturbide y Juan O’Donojú. En ellos se estableció la independencia de México y se contempló la formación de un Imperio Mexicano bajo una monarquía constitucional. Aunque la Corona española no reconoció oficialmente estos acuerdos, fueron parte fundamental del proceso de consumación de la Independencia.
El 27 de septiembre de 1821, el Ejército Trigarante entró triunfalmente a la Ciudad de México, hecho que es considerado por las instituciones históricas y militares del país como la consumación de la Independencia de México. Al día siguiente, el 28 de septiembre, se firmó el Acta de Independencia del Imperio Mexicano.
México inició entonces su vida independiente como un imperio. Agustín de Iturbide fue proclamado emperador, pero el proyecto monárquico tuvo una duración breve.
En 1823, el Plan de Casa Mata impulsó la caída del Imperio. Iturbide abdicó el 19 de marzo de ese año y posteriormente se convocó a un nuevo Congreso Constituyente. El 31 de enero de 1824 se promulgó el Acta Constitutiva de la Federación y, finalmente, el 4 de octubre de 1824 se promulgó la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos, mediante la cual se estableció una república representativa y federal. (Inehrm)
Sin embargo, la independencia de México todavía tendría que ser defendida.
Las fuerzas españolas mantenían el control del fuerte de San Juan de Ulúa, frente al puerto de Veracruz, desde donde representaban una amenaza para la nueva nación. Después de años de enfrentamientos y del bloqueo naval mexicano, la guarnición española capituló en noviembre de 1825 y los últimos soldados españoles abandonaron el fuerte el 23 de noviembre de ese año. Este acontecimiento significó un paso fundamental en la consolidación de la independencia nacional.
Pero España no renunció de inmediato a sus intentos de recuperar el territorio mexicano.
En 1829, el rey Fernando VII ordenó una expedición de reconquista. Bajo el mando del brigadier Isidro Barradas, alrededor de 3,400 soldados españoles partieron de Cuba y desembarcaron en las costas de Tamaulipas el 26 de julio de 1829. La expedición avanzó hacia la zona de Tampico, donde encontró resistencia de las fuerzas mexicanas.
El gobierno del presidente Vicente Guerrero organizó la defensa nacional y movilizó tropas al mando de Antonio López de Santa Anna y Manuel de Mier y Terán.
Después de diversos enfrentamientos, las condiciones de las tropas españolas se fueron deteriorando debido a las enfermedades, el clima, la falta de víveres y la imposibilidad de recibir refuerzos. Las fuerzas mexicanas fueron estrechando el cerco alrededor de los invasores.
El 11 de septiembre de 1829 se produjo la capitulación de la expedición española. Barradas y sus tropas se comprometieron a abandonar el territorio mexicano y a no volver a tomar las armas contra la República.
La victoria de Tampico representó el fracaso del último gran intento español por reconquistar México y tuvo un significado especial para Tamaulipas y para la nación entera.
Así, la Independencia no fue solamente la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México en 1821. Su consolidación también requirió defender la soberanía de la nueva nación frente a los últimos bastiones y expediciones españolas.
Por ello, al recordar nuestra Independencia, también debemos recordar a quienes, desde diferentes lugares y circunstancias, participaron en la construcción y defensa de México como una nación libre y soberana.
