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En las últimas horas ha comenzado a crecer la preocupación entre familias de la frontera ante versiones sobre el retiro o cancelación de visas de personas cuyos hijos nacieron en Estados Unidos, particularmente cuando las autoridades estadounidenses consideran que la visa pudo haber sido utilizada para realizar el llamado “turismo de parto”.
La información ha generado inquietud en ciudades fronterizas como Piedras Negras, donde medios locales han reportado casos de visas retenidas a personas que intentaban cruzar hacia Estados Unidos. En uno de los reportes difundidos recientemente, se señala la retención de dos visas en Eagle Pass, aunque las razones específicas de la medida no fueron confirmadas oficialmente.
A través de redes sociales también han circulado versiones que aseguran que estas acciones podrían extenderse paulatinamente a otros cruces fronterizos de Texas, entre ellos Laredo, situación que ha provocado preocupación entre residentes de Nuevo Laredo que cuentan con familiares nacidos en territorio estadounidense.
Sin embargo, hasta el momento no existe confirmación oficial de que Estados Unidos esté retirando automáticamente las visas a todos los padres mexicanos que tengan hijos nacidos en ese país. La medida estaría relacionada con casos específicos en los que las autoridades detecten un posible uso de la visa de turista con fines distintos a los permitidos.
El llamado “turismo de parto” no es un tema nuevo. Desde enero de 2020, el Departamento de Estado de Estados Unidos estableció que una solicitud de visa B podía ser rechazada cuando existieran razones para considerar que el propósito principal del viaje era dar a luz en Estados Unidos para obtener la ciudadanía para el menor.
Lo que ahora genera mayor preocupación son los reportes de personas a quienes se les habría retenido o cancelado la visa durante sus cruces fronterizos. Incluso medios de comunicación han difundido testimonios y versiones sobre padres afectados por estas medidas, aunque el alcance real de las acciones todavía no está claramente establecido.
Ante esta situación, especialistas recomiendan a los viajeros fronterizos contar con información clara y evitar asumir que tener un hijo ciudadano estadounidense constituye, por sí mismo, una causa automática para perder la visa.
Mientras crece la incertidumbre entre las familias de ambos lados de la frontera, se espera que las autoridades estadounidenses aclaren si existe una nueva directriz específica para los cruces fronterizos de Texas y cuál será su alcance en ciudades como Laredo.
Por ahora, lo confirmado son los reportes de casos de visas retenidas o canceladas y la existencia de políticas estadounidenses contra el llamado “turismo de parto”; no está confirmado que se esté retirando de manera generalizada la visa a todos los padres de hijos nacidos en Estados Unidos.
