MORENA Y LA OPOSICIÓN EN NUEVO LAREDO RUMBO AL 2027.
EL INQUISIDOR
LUIS ARMANDO VARGAS TORRES
La actividad política en Nuevo Laredo comienza a incorporar nombres de quienes podrían participar en la contienda por la Presidencia Municipal en 2027, aunque hasta ahora ningún partido ha definido candidaturas.
LOS HECHOS
El domingo 30 de agosto se realizó una Asamblea Informativa de Morena en el Parque Los Girasoles de Nuevo Laredo, con la participación de militantes, simpatizantes, dirigentes, funcionarios y legisladores.
Durante el encuentro fueron mencionados distintos perfiles relacionados con Morena, entre ellos Ninfa Cantú Deándar, Pedro Lozano Martínez, Carlos De Anda Hernández, Jorge Luis Miranda Niño, Liliana Arjona Barocio, Sergio Ojeda Castillo y Gabriela Regalado Fuentes.
Al momento de presentar a los posibles aspirantes, los asistentes respondieron con porras. Después de las expresiones de apoyo individual, los organizadores solicitaron a los asistentes cambiar las porras por el grito de “¡Unidad, unidad!”.
En la asamblea estuvieron también la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal, la dirigente estatal de Morena, Lupita Gómez Núñez, el presidente del Consejo Estatal, Rómulo Sánchez Pérez, además de diputados locales, integrantes del Cabildo, funcionarios municipales y militantes del partido.
Entre los legisladores presentes se encontraban Gabriela Regalado Fuentes, Ana Laura Huerta Valdovinos y Sergio Ojeda Castillo.
El reto para el priismo, sin embargo, es considerable. La misma medición coloca al PRI con 10.3 por ciento de intención de voto partidista en Nuevo Laredo, frente a 42.9 por ciento de Morena y 22.4 por ciento del PAN. Movimiento Ciudadano registra 10.8 por ciento.
En el PAN han sido mencionados como posibles aspirantes Gamaliel Gama Infante, Félix “Moyo” García y Enrique Rivas Cuéllar.
Una medición de la encuestadora” GOBERNARTE”, difundida en agosto registró, dentro de las preferencias de los perfiles panistas, 28.1 por ciento para Gamaliel Gama, 27.2 por ciento para Félix “Moyo” García y 21.4 por ciento para Enrique Rivas. Se aprecia que van parejos y aún no hay nada para nadie.
En el PRI, Ramiro Ramos Salinas aparece entre los perfiles considerados para la contienda. La misma medición le asignó 28.1 por ciento de las preferencias entre los perfiles priistas. Los porcentajes corresponden a las mediciones citadas y no representan resultados de una elección ni candidaturas oficiales.
LECTURA POLÍTICA. – La sucesión municipal comienza a mostrar dos movimientos distintos. Morena tiene varios nombres vinculados con su estructura gubernamental y partidista, mientras que PAN y PRI cuentan con perfiles que ya han ocupado cargos públicos y han participado en procesos electorales y aún cuentan con liderazgos formados por ellos ahora incrustados en Morena, no olvidemos que son muy veleidosos, se inclinan hacia quien ofrece más apoyo.
En Morena, la escena registrada durante la asamblea coloca a Pedro Lozano y Ninfa Cantú entre los nombres que generaron mayor respuesta entre los asistentes. El dato de las porras, sin embargo, debe entenderse únicamente como una manifestación observada durante ese acto y no como una medición de preferencias electorales.
La competencia interna también incluye a otros funcionarios y actores políticos, por lo que la definición morenista dependerá de las reglas que establezca el partido y de los acuerdos que se alcancen cuando llegue el momento de seleccionar candidatura.
En el PAN, la medición disponible muestra una competencia cerrada entre Gamaliel Gama y Félix “Moyo” García, con Enrique Rivas en una posición cercana. El resultado podría modificarse conforme avance el proceso y se conozcan las condiciones de participación.
El PRI tiene en Ramiro Ramos uno de sus nombres más visibles, aunque el partido enfrenta el reto de recuperar presencia electoral. Movimiento Ciudadano también participa en el escenario local, aunque actualmente no existe un perfil que aparezca claramente consolidado como su candidato.
Otro factor que puede modificar el panorama serán las alianzas. Una eventual coordinación entre partidos de oposición podría cambiar la distribución de votos y modificar la competencia por la alcaldía. Si la oposición compitiera dividida, el voto opositor podría distribuirse entre PAN, PRI, Movimiento Ciudadano y eventualmente otras opciones. Si, en cambio, existiera un acuerdo entre algunos de estos partidos, el escenario podría cambiar dependiendo del candidato seleccionado y de su capacidad para atraer votantes más allá de su propio partido.
Para Morena, el principal desafío sería resolver la competencia entre sus propios aspirantes sin generar fracturas. Para el PAN y el PRI, el reto sería convertir perfiles conocidos en una candidatura competitiva frente a la estructura que actualmente mantiene Morena en Nuevo Laredo.
