Nuevo Laredo.- Ante el incremento gradual en el nivel del Río Bravo derivado de las recientes precipitaciones registradas en las zonas de Piedras Negras y Villa Guerrero, Coahuila, la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA) de Nuevo Laredo mantiene un monitoreo permanente de las condiciones del afluente y ha reforzado las acciones preventivas para garantizar la continuidad del servicio de agua potable a la población.
De acuerdo con los reportes de Protección Civil, se espera que durante la tarde y noche de este día el nivel del río alcance aproximadamente los 3.6 metros en el área de los puentes internacionales, con un gasto estimado de 524 metros cúbicos por segundo, situación que provocará un aumento considerable en la velocidad de la corriente, aunque el agua permanecerá dentro de su cauce principal.
Como parte de las medidas preventivas, personal operativo de COMAPA realiza vigilancia constante en las bocatomas de captación de agua, ya que durante este tipo de crecientes el río arrastra una importante cantidad de sólidos, principalmente troncos, ramas, maleza y residuos diversos que pueden obstruir las estructuras de captación.
Si bien la limpieza de bocatomas es una actividad que se lleva a cabo diariamente, durante eventos de creciente es necesario intensificar estas labores y realizarlas en repetidas ocasiones para evitar afectaciones en la operación de la planta potabilizadora y asegurar el suministro de agua a los usuarios.
COMAPA continuará monitoreando la evolución de la creciente y mantendrá activos sus protocolos de prevención y respuesta para garantizar el correcto funcionamiento de la infraestructura hidráulica de la ciudad.
Asimismo, se exhorta a la ciudadanía a atender las recomendaciones de Protección Civil y evitar realizar actividades recreativas o de cualquier tipo en las márgenes del Río Bravo mientras persistan las condiciones de aumento en el caudal.
