CORRESPONDENCIA
El trabajo de Katalina
Por José Luis Castillo
UNO.- La iniciativa presentada por la ante el Congreso local por parte de la diputada Katalina Méndez, marca un paso firme en la actualización del marco legal de Tamaulipas frente a uno de los delitos más sensibles y urgentes: la protección de niñas, niños y adolescentes contra la explotación sexual.
Más que una simple reforma técnica al Código Penal estatal, la propuesta refleja un cambio de enfoque: colocar en el centro la dignidad y los derechos de las víctimas. La modificación al lenguaje legal, al sustituir términos limitativos por una denominación más amplia y respetuosa, es importante, pues reconoce que la ley también comunica valores y debe estar alineada con estándares modernos de derechos humanos.
Uno de los aspectos más relevantes es que la iniciativa elimina cualquier ambigüedad sobre el consentimiento, al dejar claro que el silencio, la falta de resistencia o el desconocimiento del hecho nunca podrán interpretarse como tal. Este punto fortalece la protección jurídica de los menores frente a interpretaciones que históricamente han favorecido la impunidad.
Asimismo, la ampliación del tipo penal en materia de pornografía infantil responde a la realidad digital actual. Penalizar no solo la producción, sino también el almacenamiento, intercambio o distribución de este material, así como el uso de tecnologías para contactar a las víctimas, cierra espacios que antes podían ser aprovechados por agresores.
La incorporación de agravantes, como el abuso en entornos educativos, religiosos o de confianza, o cuando existe vínculo cercano con la víctima, evidencia una comprensión más profunda de cómo operan estos delitos en la vida real. A ello se suma la tipificación del turismo sexual con fines pornográficos, un fenómeno que exige atención específica por su impacto y complejidad.
En conjunto, la propuesta de la diputada no solo endurece sanciones, sino que moderniza la legislación y la hace más congruente con la realidad social y tecnológica. Se trata de una iniciativa que pone sobre la mesa una prioridad ineludible: garantizar que la ley esté del lado de quienes más necesitan protección y cerrar cualquier resquicio que permita la explotación de la infancia.
El trabajo de la diputada Katalina en el Congreso del Estado se ve, se nota, sin pentagonísimos ni interés más que de cumplir a la gente, no solo para la foto, más bien para la gente, por ello es que se ha ganado un lugar en sus representados que seguramente en breve podrá ver los resultados, para nadie es desconocido que Katy, aparece en primer lugar de las damas que tienen posibilidades reales de llegar a la silla del 17 Hidalgo, veremos.
DOS.- El impulso de más de 200 proyectos de investigación por parte de la UAT, no es cualquier cosa: es la confirmación de que una promesa de gestión se está convirtiendo en resultados tangibles. Cuando el rector Damaso Anaya Alvarado, planteó como compromiso fortalecer la investigación con sentido social, no se trataba solo de aumentar cifras, sino de reorientar la ciencia hacia las necesidades reales del estado.
Hoy, ese compromiso se refleja en un crecimiento sostenido que prácticamente duplica la capacidad científica de la institución en apenas dos años. Pero más allá de los números, lo relevante es el enfoque: proyectos que atienden salud pública, sustentabilidad, medio ambiente y desarrollo productivo. Es decir, investigación que no se queda en el aula o en el laboratorio, sino que busca incidir directamente en la calidad de vida de la población.
La vinculación con proyectos estratégicos como infraestructura logística, estudios ambientales y herramientas de prevención de riesgos, desde luego que refuerza la idea de una universidad que deja de ser espectadora para convertirse en actor clave del desarrollo regional. En ese sentido, la UAT está asumiendo un papel que durante años se exigió a las instituciones de educación superior: ser motor de transformación.
Sin embargo, el reto no termina aquí. Mantener el ritmo de crecimiento, asegurar la calidad de los proyectos y, sobre todo, garantizar que sus resultados se traduzcan en políticas públicas efectivas y beneficios concretos, será la verdadera prueba de fondo.
Por ahora, lo logrado marca una ruta clara: cuando la investigación se alinea con las necesidades sociales y existe voluntad institucional para cumplir compromisos, la academia puede convertirse en una herramienta poderosa para el desarrollo regional.
TRES.- En muchas comunidades, las grandes transformaciones no comienzan con discursos, sino con acciones concretas que nacen de la organización y la voluntad colectiva.
Lo ocurrido en el ejido Compuertas, en el municipios de Llera es un ejemplo claro de ello: habitantes que no solo impulsan una obra para mejorar su cancha, sino que además lo hacen respetando sus formas comunitarias, agradeciendo y solicitando el aval de sus autoridades ejidales.
Ese gesto habla de algo más profundo que una simple obra: refleja cohesión social, sentido de pertenencia y una cultura de respeto que sigue siendo fundamental en las zonas rurales. A ello se suma el respaldo de actores como Gabriel Cabrera, cuya participación evidencia que cuando hay disposición de sumar, los proyectos sí avanzan.
También es relevante el vínculo con el gobierno municipal que encabeza el doctor Moises Borjón Olvera pues confirma que el desarrollo local más efectivo es aquel donde sociedad y autoridades caminan en la misma dirección. No se trata solo de construir espacios físicos, sino de fortalecer también el tejido social.
En tiempos donde por lo regular suele predominar la crítica hacia lo público, este tipo de acciones recuerdan que aún existen comunidades que apuestan por el trabajo conjunto, el agradecimiento y la gestión cercana. La obra en la cancha del ejido Compuertas puede parecer modesta, pero su significado es amplio: es la prueba de que el desarrollo también se construye desde abajo, con participación, respeto y colaboración.
