
El Gobierno Municipal, a través de la Secretaría de Obras Públicas, se encuentra atendiendo de manera proactiva una serie de socavones que han surgido en distintos puntos de la ciudad.
Estos hundimientos han sido un problema recurrente debido al desgaste natural y obsolescencia de la infraestructura hidráulica, la cual había permanecido en un estado de abandono hasta que la actual administración 2021-2024 decidió implementar una significativa inversión en su rehabilitación.
Carlos de Anda Hernández, secretario de Obras Públicas, ha detallado los avances en las labores de reparación y el plan de trabajo que se sigue para garantizar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos.
Uno de los casos más emblemáticos es el de la cuadra ocho de la calle Coahuila, donde un socavón provocó importantes daños a la vía pública. De Anda informó que los trabajos en esta área están a punto de concluir y que, a partir de la próxima semana, se procederá a la repavimentación de toda la zona afectada.
“Se tuvo que cambiar toda la línea de drenaje porque la tubería ya no conducía los residuos del drenaje sanitario. Se hicieron los trabajos necesarios para instalar nuevas descargas y registros, lo cual permitirá solucionar el problema de manera definitiva”, explicó el funcionario.
Otra intervención importante se lleva a cabo en la intersección de las calles Degollado y Coahuila, donde se descubrió que las tuberías eran de asbesto, un material que, además de estar obsoleto, representa un riesgo para la salud debido a su naturaleza cancerígena.
En este lugar, se están reemplazando las líneas de agua y drenaje con materiales más seguros y duraderos, lo que refleja el compromiso del gobierno municipal con la modernización de la infraestructura básica de la ciudad.
En la calle Campeche, la situación es diferente, ya que el socavón fue provocado por un exceso de grasas en las tuberías, generado por los residuos de los locales de comida ubicados en esa zona.
De Anda mencionó que se está trabajando en estrecha colaboración con la Dirección de Medio Ambiente para abordar este problema de manera integral. «Nos coordinamos para que se tomen acciones. Se revisarán las trampas de grasas de los restaurantes y locales, y se asegurará que reciban el mantenimiento adecuado.
Aquellos establecimientos que no cuenten con estas trampas deberán instalarlas, de lo contrario, serán acreedores a una multa por parte de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA)», advirtió.
El problema de tuberías obstruidas por grasa no se limita a la calle Campeche, ya que también se ha identificado una situación similar en la calle Reynosa. Las autoridades han programado trabajos adicionales en esta área para prevenir futuros colapsos y asegurar la correcta operación del sistema de drenaje.
Desde el inicio de la administración, se han atendido más de 200 socavones en la ciudad, lo que refleja el alcance de la problemática y la respuesta activa del Gobierno Municipal para mitigar los riesgos asociados.
La coordinación entre la Secretaría de Obras Públicas y COMAPA ha sido fundamental para abordar estas contingencias de manera rápida y eficiente.
En resumen, la atención a los socavones es un componente esencial en la estrategia del Gobierno Municipal para mejorar la infraestructura hidráulica de la ciudad. La administración actual está comprometida en garantizar que las tuberías y sistemas de drenaje sean seguros, funcionales y capaces de servir a la comunidad durante muchos años más.
Con cada intervención, no solo se resuelven los problemas inmediatos, sino que se sientan las bases para un desarrollo urbano más sostenible y resiliente.
