
Los festejos por el 176º aniversario de Nuevo Laredo cerraron con broche de oro, al congregar a más de seis mil personas que disfrutaron de una gran fiesta deportiva.
El evento incluyó la victoria de los Tecolotes de los Dos Laredos sobre los Sultanes de Monterrey, una función de lucha libre, baile, gastronomía y mucho más, en un ambiente lleno de alegría y orgullo.
La ciudadanía comenzó a celebrar desde las 6:00 PM, cuando un espectáculo de lucha libre dio inicio a las festividades en las afueras del emblemático Parque «La Junta». Antojitos y bebidas fueron parte esencial de la celebración, permitiendo a los neolaredenses disfrutar de una tarde llena de tradición y sabor local.
La alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal, acompañada de la cónsul de Estados Unidos en Nuevo Laredo, Erika Zielke, se dirigió al campo de juego para realizar el primer lanzamiento, marcando el inicio del esperado enfrentamiento entre los Tecolotes y los Sultanes.
Este acto simbólico reflejó el profundo sentimiento de orgullo de los neolaredenses por su ciudad fronteriza.
“El amor por el rey de los deportes y por Nuevo Laredo nos une en un lugar emblemático y característico de nuestra ciudad, el Parque ‘La Junta’.
Tenemos mucho por celebrar porque en el municipio pasamos por una nueva era de transformación, bienestar e igualdad de oportunidades”, expresó la alcaldesa, destacando la relevancia del evento en el contexto del desarrollo de la ciudad.
El juego conmemorativo culminó con un espectacular despliegue de fuegos artificiales, que iluminó el cielo y llenó de emoción a los presentes. Posteriormente, los asistentes se reunieron en las afueras del parque, donde se instalaron pantallas gigantes para que todos pudieran seguir disfrutando de la fiesta, y se dio paso a una verbena popular.
La celebración contó con la música en vivo del grupo “La Pura Sabrosura” de Fito Olivares, que mantuvo a la multitud animada y en movimiento. La gastronomía local también tuvo un papel protagónico, con una amplia variedad de platillos típicos que deleitaron a los asistentes.
Este evento no solo fue una ocasión para conmemorar el 176º aniversario de Nuevo Laredo, sino también una oportunidad para fortalecer los lazos comunitarios y celebrar los logros y el espíritu de una ciudad en constante crecimiento y evolución.
La jornada festiva dejó claro el orgullo de los neolaredenses por su identidad y su historia, así como su entusiasmo por un futuro prometedor.
