
Después de 62 años de servicio ininterrumpido, la Profa. y Lic. Esther Judith Adriano González, cariñosamente conocida como la maestra Tete, se jubila en Nuevo Laredo.
Su carrera comenzó en 1962 como educadora de preescolar y culmina ahora como supervisora, dejando una huella indeleble en el ámbito educativo de la ciudad.
La maestra Tete es una figura emblemática del sector uno de preescolar, donde su dedicación y amor por la enseñanza se han traducido en innumerables contribuciones al desarrollo educativo de varias generaciones.
En reconocimiento a su impacto, un jardín de niños en la región lleva orgullosamente su nombre, simbolizando su legado y el respeto ganado a lo largo de más de seis décadas de labor incansable.
En honor a su jubilación, maestras y directoras de la zona han organizado diversos convivios para celebrar su trayectoria.
Hoy se llevó a cabo un homenaje especial, al que asistieron las jefas de sector de los tres sectores de preescolar de Nuevo Laredo, así como supervisoras, directoras, amigas y familiares de la maestra Tete.
Este evento no solo destacó sus logros profesionales, sino también el cariño y la admiración que ha cultivado entre sus colegas y la comunidad.
La contribución de la maestra Tete al nivel preescolar en Nuevo Laredo es incalculable. Su compromiso con la educación, su capacidad de inspirar a sus alumnos y su liderazgo ejemplar como supervisora han dejado una marca imborrable.
Al retirarse, deja un vacío difícil de llenar, pero también una rica herencia de valores educativos y personales que seguirán influyendo en el futuro de la enseñanza en la región.
Su jubilación es un momento de celebración por una carrera admirable y un recordatorio del poder transformador de la educación.
La maestra Tete se despide del servicio activo, pero su legado vivirá en los corazones y las mentes de aquellos que tuvieron la suerte de aprender y trabajar junto a ella.
