
El histórico Parque Mendoza, un símbolo de la identidad y el esparcimiento en Nuevo Laredo, ha experimentado una transformación impresionante gracias a la visión y el compromiso del Gobierno Municipal.
Tras años de abandono, este espacio emblemático ha resurgido como un lugar vibrante y acogedor, listo para deleitar a las familias de la ciudad.
La alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal encabezó la ceremonia de reapertura, donde familias de todos los rincones de Nuevo Laredo se reunieron para celebrar este hito en la revitalización urbana.
Con un ambiente lleno de emoción y alegría, la alcaldesa recorrió el parque junto a niños, jóvenes y adultos, explorando las nuevas instalaciones y compartiendo momentos especiales en este renovado espacio.
La inversión de 18 millones 685 mil 967 pesos por parte del Gobierno Municipal ha permitido una transformación completa del Parque Mendoza, convirtiéndolo en un lugar seguro, inclusivo y atractivo para todas las edades.
Desde la instalación de pasto sintético hasta la incorporación de juegos inclusivos, ejercitadores, asadores, y la rehabilitación de baños, cada detalle ha sido cuidadosamente diseñado para brindar una experiencia única a los visitantes.
Las familias expresaron su gratitud y emoción ante la reapertura del parque, destacando la importancia de contar con espacios de recreación y convivencia en la ciudad. Vecinos como Brenda Rodríguez y René Villarreal elogiaron los esfuerzos de la alcaldesa por mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y transformar la apariencia de Nuevo Laredo.
Con el Parque Mendoza como un ejemplo inspirador, el Gobierno Municipal se compromete a continuar revitalizando espacios públicos en toda la ciudad.
El Parque Viveros, la Península del Laguito y más plazas al poniente de Nuevo Laredo están en la lista de próximos proyectos, reflejando el compromiso continuo de crear entornos urbanos vibrantes y sostenibles para todos los habitantes.
Esta transformación no solo embellece la ciudad, sino que también fortalece el tejido social y promueve un sentido de comunidad y pertenencia entre los ciudadanos de Nuevo Laredo.
