
MI ABUELITA
Observo tu tierna mirada
que me parece tan bella
aunque la siento cansada
tiene el fulgor de una estrella.
Las arrugas de tu rostro
denuncian lejana juventud
¿Cuantas penas será el costo
para llegar a la senectud?
A tus hijos la vida entregaste
la ley de la vida es así
hombres de bien forjaste
y por ello te sientes feliz.
Y ahora mi querida abuelita,
en tu regazo me tienes a mi
te conformas con una sonrisa
para sentirte inmensamente feliz.
Es tanto lo que mereces;
así lo entiendo yo,
pagarte quisiera con creces
lo que el destino te quito.
Aquella tu hermosa figura
que en fotos he conocido
muestra de tu rostro la textura
que para siempre se ha ido.
Como la caída de las hojas
uno a uno tus hijos se fueron
lo triste de tus congojas
ellos jamás lo supieron.
Tus ojos se han secado
por las lágrimas vertidas
pero nunca te has quejado
de los golpes de la vida.
Por eso abuelita querida
te amo y te admiro tanto
porque eres mi consentida
no quiero ver en tus ojos llanto.
Para mi eres gran tesoro
hoy te lo quiero decir
lo mereces, por eso te adoro
y me siento orgulloso de ti.


