CORRESPONDENCIA
Nada es casualidad
Por José Luis Castillo
UNO. – De entrada, vale la pena decirle que, en política, nada es casualidad. Y mucho menos en estos tiempos cuando se acerca un proceso electoral.
Lo que hace apenas unos meses parecía un enfrentamiento irreconciliable entre Morena y el Partido Verde en Tamaulipas, hoy comienza a tomar un nuevo matiz. El “amor y paz” entre la diputada Katalina Méndez Cepeda y Manuel Muñoz dirigente estatal del Verde, difícilmente puede verse solamente como un gesto de civilidad política.
El antecedente está ahí: hubo confrontaciones, señalamientos y hasta una denuncia por violencia política contra las mujeres en razón de género. Por eso resulta particularmente significativo e interesante que hoy ambos personajes hablen de dejar atrás las diferencias e indudablemente abren la posibilidad de caminar juntos rumbo a 2027.
Insisto, en política nada es casualidad, cuando dos actores políticos que ayer estaban en trincheras distintas comienzan a reconstruir puentes justo cuando se aproxima una elección, lo menos ingenuo es pensar que también están hablando de futuro.
Desde luego que la diputada aprendió pronto se coloca en el escenario político de la sucesión municipal y desde ahora tiene de puentes con el verde y con quien sea, su perfil como diputada local de Morena, su presencia política y, ahora, esta nueva etapa de entendimiento con Manuel Muñoz, la colocan como una de las cartas que podrían ser consideradas para un proyecto de mayor alcance.
Y si el escenario apunta hacia la presidencia municipal, entonces las piezas comienzan a tener todavía más sentido.
Por el otro lado está Manuel Muñoz Cano y el Partido Verde, una estructura electoral que puede resultar estratégica para Morena en una elección donde cada voto, cada territorio y cada candidatura tendrán un valor enorme.
El Verde no necesariamente tendría que competir contra Morena para ser protagonista. También puede convertirse en el socio que ayude a construir una candidatura competitiva.
El “amor y paz” entre Katalyna y Manuel adquiere otra dimensión aun cuando ello no significa que la alianza esté firmada. No significa que las candidaturas estén decididas. Tampoco significa que el Verde ya haya entregado sus cartas.
Pero sí significa que las posiciones y negociaciones se están haciendo desde ahora ya está en la mesa y definiendo el escenario para el 2027.
Y en política, antes de que aparezcan los acuerdos públicos, normalmente aparecen los acercamientos, los mensajes, las reconciliaciones y los silencios que dicen mucho más de lo que parecen decir.
Además, el hecho de que el PT asegure que actualmente no existen negociaciones con Morena ni con el Verde para una coalición local agrega otro elemento al rompecabezas. Porque mientras unos comienzan a acercarse, otros permanecen al margen.
La elección de 2027 todavía parece lejana, pero para los partidos y sus dirigentes ya comenzó y no hay tiempo que perder.
Si Morena y Verde terminan caminando juntos, habrá que preguntarse quién gana con esa alianza, pero también quién tendrá que ceder. Y si Katalyna Méndez termina siendo considerada para encabezar el proyecto municipal, entonces la actual reconciliación con Muñoz Cano podría adquirir un significado mucho más profundo.
En política, los enemigos de ayer pueden convertirse en aliados de mañana. Los discursos cambian, las heridas se guardan y, cuando llega la hora de contar votos, las diferencias personales suelen quedar subordinadas a los intereses electorales.
Simple: Hoy hay “amor y paz”, mañana podría haber acuerdos y después, candidaturas, así de fácil.
DOS. – La cuenta regresiva ya comenzó, aunque la dirigencia sindical en la Sección 30 del SNTE parezca empeñada en ignorarla.
De manera que la renovación de la Sección 30 del SNTE en Tamaulipas no debería ser un asunto de caprichos, cálculos personales ni estrategias para ganar tiempo. Debería ser, simple y llanamente, un proceso institucional, democrático y apegado a los estatutos.
Sin embargo, el silencio y el juego de palabras y acciones alrededor de la convocatoria comienza a resultar demasiado sospechoso.
De acuerdo con lo señalado por Enrique Meléndez Pérez, el actual secretario general, Arnulfo Rodríguez Treviño, asumió el cargo el 13 de diciembre de 2022, por lo que, bajo su interpretación de las reglas internas, el periodo concluiría el 12 de diciembre de 2026.
Si existe una interpretación distinta, que se diga públicamente. Si hay una disposición estatutaria que establece otra cosa, que se muestre. Lo que no puede aceptarse es mantener a miles de trabajadores en la incertidumbre mientras la dirigencia sindical parece administrar los tiempos conforme a sus intereses.
¿Quién tiene interés en retrasar la convocatoria? Digo porque el problema no es únicamente la fecha. El verdadero problema es la percepción de que la Sección 30 se encuentra atrapada en manos de una camarilla que parece más preocupada por conservar el control que por garantizar el derecho de los trabajadores a elegir libremente a sus representantes.
Un sindicato no puede convertirse en patrimonio de un grupo, mucho menos en una estructura cerrada donde las decisiones importantes se toman a espaldas de la base.
El magisterio tamaulipeco ya ha recibido suficientes golpes. Condiciones laborales, prestaciones, representación y confianza sindical han sido temas que han generado inconformidad entre los trabajadores. Y frente a ese escenario, lo mínimo que se esperaba de la dirigencia era defender los intereses de sus agremiados, no mantenerlos en una especie de limbo político-electoral.
Lo más preocupante es la actitud de la dirigencia nacional del SNTE. ¿Dónde está?
Porque si en Tamaulipas existe una controversia sobre los tiempos y las condiciones para renovar la Sección 30, la dirigencia nacional no debería comportarse como espectadora de una disputa local al contrario debe ser garante, debe vigilar, debe hacer cumplir las reglas y, sobre todo, debe garantizar que ningún grupo pueda minar, retrasar o secuestrar un proceso que pertenece a los trabajadores.
La democracia sindical no puede depender de la voluntad de quienes ocupan temporalmente una oficina, claro está un secretario general no es dueño del sindicato. Una camarilla no es dueña de la Sección 30.
Hay que dejar muy claro que cando una dirigencia sindical empieza a confundir el cargo con la propiedad del sindicato, la democracia deja de ser una herramienta y comienza a convertirse en un obstáculo para quienes quieren perpetuarse.
La cuenta regresiva está corriendo. Y mientras el magisterio espera respuestas, la dirigencia nacional tiene una responsabilidad histórica: dejar de mirar desde la tribuna y demostrar que el SNTE está para defender los derechos de sus trabajadores, no para proteger los intereses de una camarilla.
TRES. – El crecimiento de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) en el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) es una muestra concreta de que la investigación se ha convertido en uno de los pilares del fortalecimiento académico de la máxima casa de estudios del estado.
El incremento de 7.71 % en el número de docentes reconocidos por el SNII, derivado de la convocatoria 2026 de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), adquiere especial relevancia porque permitirá que la UAT llegue a 503 catedráticas y catedráticos con reconocimiento vigente para 2027. Detrás de este resultado se encuentra el trabajo de 150 docentes que obtuvieron o renovaron su distinción, pero también años de esfuerzo sostenido en aulas, laboratorios, centros de investigación y proyectos vinculados con las necesidades de Tamaulipas.
Este avance debe valorarse como una inversión estratégica. Una universidad que incrementa su capacidad para producir conocimiento también amplía sus posibilidades de formar mejores profesionistas, generar innovación y ofrecer respuestas pertinentes a los retos sociales, económicos, tecnológicos y productivos de su entorno.
En este contexto, merece reconocimiento la política institucional impulsada por el rector Dámaso Anaya Alvarado, particularmente por colocar el desarrollo de la investigación entre las prioridades de su gestión. Crear condiciones para que más docentes ingresen, permanezcan y avancen en el SNII significa apostar por una comunidad académica con mayores capacidades para competir y colaborar en los ámbitos nacional e internacional.
También resulta significativo que esta comunidad científica mantenga una composición equilibrada: 45.5 % de investigadoras y 54.5 % de investigadores. La participación creciente de las mujeres en la generación de conocimiento fortalece la diversidad de perspectivas y refleja una universidad que amplía sus oportunidades y reconoce el talento sin distinciones.
El verdadero valor de estos 503 investigadores no estará, sin embargo, únicamente en el número que aparezca en un padrón nacional. Su trascendencia se medirá por la capacidad de transformar ese conocimiento en soluciones, proyectos, innovaciones y nuevas oportunidades para Tamaulipas.
Por ello, el crecimiento de la UAT en el SNII debe entenderse como una buena noticia para toda la entidad en el entendido que cada nuevo reconocimiento representa una universidad con mayor músculo científico y, al mismo tiempo, una institución con más herramientas para cumplir su responsabilidad social: formar generaciones capaces de enfrentar los desafíos del presente y contribuir, desde el conocimiento, a construir el futuro de Tamaulipas.
