Nuevo Laredo, Tamaulipas. Ante el pronóstico de una creciente en el Río Bravo prevista para los próximos días, la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA) de Nuevo Laredo activó su protocolo preventivo de monitoreo, operación y supervisión con el objetivo de garantizar la continuidad en el suministro de agua potable a la población.
De acuerdo con información proporcionada por Protección Civil, el incremento en el nivel del río comenzará a percibirse a partir del jueves 16 de julio, mientras que para el viernes 17 se espera que alcance su punto máximo. Las estimaciones indican que el afluente podría registrar una escala cercana a los 3.3 metros y un gasto aproximado de 482 metros cúbicos por segundo, niveles similares a los observados durante el pasado mes de junio, aunque sujetos a cambios dependiendo de las condiciones climáticas.
Ante este escenario, personal operativo de COMAPA mantiene una vigilancia permanente sobre el comportamiento del Río Bravo, monitoreando de manera constante tanto el nivel del agua como los parámetros de calidad, especialmente la turbidez, para realizar oportunamente los ajustes necesarios en los procesos de potabilización.
Como parte de las medidas preventivas, el organismo reforzó las labores en las plantas potabilizadoras mediante la adecuación de dosificaciones químicas, la supervisión continua de los procesos de tratamiento, la limpieza de unidades clarificadoras y la inspección permanente de las áreas de captación.
Estas acciones permiten retirar de manera anticipada ramas, basura, vegetación y otros materiales arrastrados por la corriente que pudieran afectar la extracción de agua cruda desde el Río Bravo.
COMAPA destacó que este protocolo forma parte de las estrategias permanentes de prevención que se activan ante variaciones significativas en el nivel del río, cambios en la calidad del agua o fenómenos meteorológicos que puedan impactar la operación de los sistemas de abastecimiento.
El organismo reiteró que el objetivo principal es brindar certeza a las familias neolaredenses y asegurar que el proceso de potabilización continúe desarrollándose bajo condiciones seguras, eficientes y confiables durante el periodo de creciente.
Asimismo, informó que continuará monitoreando la evolución del Río Bravo y mantendrá comunicación constante con la ciudadanía a través de sus canales oficiales, reafirmando su compromiso de actuar con responsabilidad, prevención y oportunidad para proteger el suministro de agua potable en Nuevo Laredo.
Finalmente, COMAPA exhortó a la población a mantenerse informada únicamente por medios oficiales y a hacer un uso responsable del agua durante esta temporada, contribuyendo así al cuidado y aprovechamiento adecuado de este recurso esencial.
