Con el objetivo de fortalecer la sanidad animal y proteger al sector ganadero, autoridades de Nuevo Laredo recibieron las primeras 500 dosis de un tratamiento preventivo destinado a becerros recién nacidos, como parte de la estrategia para combatir y erradicar el gusano barrenador del ganado.
El apoyo permitirá atender a los animales más vulnerables, ya que las heridas generadas durante el nacimiento representan uno de los principales riesgos para la infestación de esta plaga, que afecta la salud del ganado y genera pérdidas económicas a los productores.
El tratamiento se aplica directamente sobre el lomo de los becerros como medida preventiva para evitar que la mosca responsable de la enfermedad deposite larvas en heridas abiertas. Además, las autoridades mantienen vigilancia permanente mediante inspecciones sanitarias, fumigaciones y recorridos en las zonas donde se han detectado casos.
Dentro de la estrategia también se contempla el uso de mosca estéril, una herramienta biológica que busca reducir la reproducción del insecto y acelerar su eliminación en la región.
Productores ganaderos han sido exhortados a revisar constantemente a sus animales, atender cualquier lesión de manera inmediata y reportar oportunamente posibles casos de infestación, ya que la detección temprana es fundamental para evitar la propagación del problema.
Las acciones forman parte del trabajo coordinado entre autoridades municipales, estatales y federales para proteger la actividad pecuaria, considerada uno de los sectores productivos más importantes de la región.
Con estas medidas, se busca preservar la salud del ganado, evitar afectaciones económicas a los productores y fortalecer las condiciones sanitarias del campo en Nuevo Laredo.
