
Gracias a la implementación de acciones preventivas constantes, recorridos de vigilancia estratégica y campañas de concientización dirigidas a la población, el Gobierno Municipal de Nuevo Laredo logró una disminución significativa en los rescates de cuerpos en el río Bravo durante el presente año, consolidando avances importantes en materia de protección civil y salvaguarda de la vida humana.
La Dirección de Protección Civil y Bomberos de Nuevo Laredo informó que, al cierre del año, se registraron únicamente cuatro rescates de cuerpos en el río Bravo, cifra considerablemente menor en comparación con el año 2024, cuando se documentaron 11 casos, lo que representa una reducción sustancial y un avance relevante frente a estadísticas de años anteriores.
El director de Protección Civil y Bomberos, Humberto Fernández Diez de Pinos, destacó que estos resultados son producto de un trabajo permanente y coordinado, enfocado en la prevención y la disuasión, más que en la reacción ante emergencias.
“Fue un año relativamente tranquilo en comparación con periodos anteriores. Cerramos con alrededor de cuatro cuerpos rescatados en el río Bravo, una cifra significativamente menor, lo cual refleja que las acciones preventivas están dando resultados positivos. La vigilancia constante y la concientización han sido clave para evitar tragedias”, señaló el funcionario.
Fernández Diez de Pinos explicó que, por instrucciones de la presidenta municipal Carmen Lilia Canturosas Villarreal, se reforzó la supervisión en las márgenes del río Bravo, particularmente en zonas identificadas como de alto riesgo, donde históricamente se han registrado intentos de cruce o incidentes relacionados con corrientes peligrosas.
Estas acciones incluyen patrullajes constantes, presencia preventiva de elementos de Protección Civil y Bomberos, señalización visible, así como labores de diálogo directo con personas que se acercan a la ribera del río, con el objetivo de alertarlas sobre los riesgos reales que representa intentar cruzar o ingresar al cauce.
Asimismo, el director destacó la coordinación interinstitucional que se mantiene tanto con autoridades estadounidenses como con pescadores locales, quienes colaboran como observadores estratégicos y notifican oportunamente sobre posibles intentos de cruce desde el lado mexicano, permitiendo una intervención rápida para disuadir y prevenir situaciones de riesgo.
“La colaboración con pescadores y autoridades del otro lado del río ha sido fundamental. Gracias a esta comunicación constante, podemos actuar antes de que ocurra una tragedia y orientar a las personas para que no pongan en peligro su vida”, puntualizó.
Además de la vigilancia, Protección Civil ha reforzado las campañas de concientización dirigidas a la ciudadanía, enfatizando que el río Bravo no es un balneario, que presenta corrientes impredecibles y cambios bruscos en el nivel del agua, lo que lo convierte en un entorno altamente peligroso incluso para personas con experiencia en natación.
El funcionario reiteró que muchas de las tragedias registradas en años anteriores estuvieron relacionadas con la falta de información o con la subestimación del riesgo, por lo que el enfoque preventivo ha sido clave para generar una mayor cultura de autoprotección.
Finalmente, la Dirección de Protección Civil y Bomberos hizo un llamado firme a la ciudadanía a no intentar cruzar el río Bravo, evitar acercarse a sus orillas, respetar la señalización preventiva y atender en todo momento las recomendaciones emitidas por las autoridades.
El Gobierno Municipal de Nuevo Laredo reafirmó su compromiso de continuar fortaleciendo las estrategias de prevención, vigilancia y concientización, con el objetivo de seguir reduciendo incidentes, proteger la vida humana y consolidar una ciudad más segura y responsable.
Con estas acciones, Nuevo Laredo avanza en la construcción de una cultura de prevención que prioriza la seguridad, la información y el trabajo coordinado como herramientas fundamentales para evitar tragedias y salvaguardar a la población.
