
Con un aplauso silencioso, vibrante y lleno de emoción, 44 personas celebraron su graduación como la primera generación del curso básico de Lengua de Señas Mexicana (LSM), una iniciativa gratuita impulsada por el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Nuevo Laredo en coordinación con la Universidad Tecmilenio.
La ceremonia, cargada de simbolismo y sensibilidad, marcó un precedente histórico para la ciudad al reunir a ciudadanos, familiares, personal del DIF y representantes institucionales unidos por una misma causa: fomentar la inclusión a través de la comunicación accesible con la comunidad con discapacidad auditiva.
“Seguimos alzando fuerte la voz en favor de la inclusión. Me llena el corazón de alegría verlos llegar hasta aquí. Celebro su entrega, amor y compromiso para, juntos, crear una sociedad más inclusiva y empática para las personas con discapacidad. La comunicación es un pilar fundamental en nuestras vidas y contar con las herramientas adecuadas para hacerlo de manera inclusiva es vital”, expresó Claudette Canturosas Villarreal, presidenta del Sistema DIF, durante su mensaje a las y los graduados.
La titular del DIF también reconoció el respaldo de la presidenta municipal Carmen Lilia Canturosas Villarreal, cuyo apoyo ha sido clave para impulsar este tipo de capacitaciones que buscan derribar barreras, abrir caminos de entendimiento y fortalecer los lazos comunitarios.
El curso se llevó a cabo en las instalaciones del Centro de Rehabilitación Integral (CRI) y fue impartido por la instructora Andrea Güemez, especialista en Lengua de Señas Mexicana. Durante 20 horas de formación intensiva, los participantes —entre ellos 17 colaboradores del DIF— aprendieron estructuras básicas de comunicación visual, dactilología, vocabulario cotidiano y expresiones fundamentales para interactuar con personas sordas de manera respetuosa y efectiva.
Por su parte, Abiu González Ixba, director general de la Universidad Tecmilenio, felicitó a las y los egresados y subrayó la importancia social del conocimiento adquirido:
“Es un gran orgullo reconocer el esfuerzo y la perseverancia de cada uno de ustedes. Hoy llevan no solo un nuevo idioma, sino también una responsabilidad: practicarlo, compartirlo y convertirse en embajadores de la Lengua de Señas Mexicana para construir una sociedad más inclusiva”.
El entusiasmo de los graduados fue evidente en cada gesto, cada sonrisa y cada señal. Para muchos, esta experiencia representó no solo un aprendizaje técnico, sino una transformación personal que les permitirá generar vínculos más profundos con personas sordas en sus entornos laborales, sociales y familiares.
Con acciones como esta, el Sistema DIF reafirma su compromiso con la inclusión, impulsando una cultura donde todas las personas tengan las mismas oportunidades de expresarse, ser escuchadas y formar parte activa de la comunidad. Este esfuerzo conjunto entre sociedad civil, instituciones educativas y gobierno marca un paso firme hacia un Nuevo Laredo más justo, empático y humano.
