
Con calcetas de distintos colores y diseños llamativos, estudiantes, docentes y familias se sumaron a la conmemoración del Día del Asperger, una fecha dedicada a visibilizar y promover la comprensión del Trastorno del Espectro Autista (TEA), particularmente en su manifestación conocida como síndrome de Asperger.
El uso de medias disparejas y coloridas se ha convertido en un símbolo de inclusión y respeto a la diversidad, recordando que cada persona percibe y experimenta el mundo de manera única. La imagen de zapatos formales acompañados de calcetas vibrantes representa precisamente ese mensaje: dentro de entornos cotidianos, la diversidad también tiene un lugar.
El síndrome de Asperger forma parte del espectro autista y se caracteriza por diferencias en la comunicación social, intereses específicos e intensos, así como formas particulares de procesar la información. Sin embargo, también está asociado a grandes fortalezas como la honestidad, la atención al detalle y la profunda dedicación a temas de interés.
Especialistas señalan que la clave está en la empatía y en generar espacios educativos inclusivos, donde niñas, niños y adolescentes puedan desarrollarse plenamente, sin etiquetas limitantes y con el acompañamiento adecuado.
En distintas instituciones educativas, la fecha fue aprovechada para realizar dinámicas de sensibilización, charlas informativas y actividades simbólicas que invitan a reflexionar sobre la importancia del respeto, la paciencia y la aceptación.
Más allá de una efeméride, el Día del Asperger es un llamado permanente a construir comunidades más humanas, donde la diferencia no sea motivo de exclusión, sino una oportunidad para aprender unos de otros.


