
Con el objetivo de fortalecer la protección del entorno y garantizar el cumplimiento de la normativa ecológica en la ciudad, el Gobierno Municipal de Nuevo Laredo, a través de la Dirección de Gestión Ambiental, ha intensificado las labores de inspección y vigilancia, logrando aplicar recientemente 23 multas tanto a negocios como a ciudadanos por malas prácticas ambientales.
La directora de Gestión Ambiental, Tania Taboada Blanco, detalló que estas acciones forman parte de un programa permanente de supervisión, especialmente enfocado en sectores que generan residuos con alto potencial contaminante, como los talleres mecánicos y restaurantes. De las sanciones aplicadas, la mayoría han sido dirigidas a establecimientos que manejan incorrectamente residuos como el aceite usado, el cual, de no ser tratado adecuadamente, representa un riesgo significativo para el suelo y el agua.
“Actualmente hemos aplicado 23 sanciones, principalmente a talleres que no cumplen con las disposiciones ambientales. También multamos recientemente a dos empresas por el uso indebido del agua, acciones que no solo afectan el medio ambiente, sino también el suministro del vital líquido”, explicó Taboada Blanco, al subrayar la importancia de una vigilancia activa para prevenir daños ecológicos y promover una cultura de responsabilidad entre los sectores productivos.
Entre las infracciones detectadas por el equipo de inspectores ambientales se encuentran el uso inadecuado del agua potable, la descarga directa de residuos a la vía pública, la falta de trampas de grasa en establecimientos de alimentos y el manejo indebido de residuos peligrosos como los aceites usados. Las sanciones aplicadas varían dependiendo de la gravedad de la falta, alcanzando en algunos casos más de 11 mil pesos.
La funcionaria municipal también precisó que la vigilancia no se limita a empresas o comercios, pues recientemente se ha comenzado a aplicar sanciones también a ciudadanos que incurren en prácticas nocivas para el entorno. Un ejemplo fue el caso registrado en la colonia Villas de San Miguel, donde se multó a una persona por verter agua de lavadora directamente en la calle. “Aunque este tipo de sanciones a particulares aún son mínimas, van en aumento, ya que anteriormente no se aplicaban. Hoy más que nunca es importante que toda la ciudadanía asuma su papel en el cuidado del medio ambiente”, destacó.
Además de las acciones de inspección y sanción, Taboada Blanco mencionó que debido a las altas temperaturas que se han presentado en la región, el programa de reforestación se encuentra temporalmente suspendido. Sin embargo, se tiene previsto retomarlo a finales de septiembre o principios de octubre, cuando las condiciones climáticas sean más favorables para asegurar la supervivencia de las especies vegetales plantadas.
En cuanto al marco normativo, se recordó a los negocios la importancia de contar con su permiso de operación ambiental, requisito obligatorio que tiene un costo de cinco UMA’s y que garantiza que el establecimiento cumple con los lineamientos de protección ecológica. Como parte de este trámite, se realiza una verificación exhaustiva por parte del personal de la Dirección de Gestión Ambiental.
Finalmente, la titular del área hizo un llamado a los empresarios y ciudadanía en general para acercarse a la dependencia, informarse sobre los procedimientos adecuados y contribuir activamente en la preservación del medio ambiente. “El compromiso con el entorno no es solo del gobierno, sino de todos. Invitamos a sumarse a este esfuerzo para que juntos logremos un Nuevo Laredo más limpio, más sano y más sostenible”, concluyó.
