
Más de 400 familias de sectores periféricos de Nuevo Laredo son beneficiadas gracias a la distribución directa de agua potable en sus comunidades.
Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Ante la falta de red de abastecimiento en diversos puntos de la ciudad, el Gobierno Municipal de Nuevo Laredo continúa implementando acciones concretas para garantizar el acceso al agua potable en colonias, asentamientos y ejidos de la periferia. A través de la Secretaría de Servicios Públicos Primarios, se mantiene activo el programa de servicio de pipas, beneficiando actualmente a más de 400 familias que reciben este recurso vital directamente en sus comunidades.
El titular de la dependencia, Even Arredondo Bravo, informó que el servicio se extiende a 20 sectores, incluyendo zonas vulnerables como Los Kilómetros, ocho ejidos, y asentamientos irregulares como Lomas del Rosario, El Bayito 2, San Roberto, Nueva Unión, Naciones Unidas y Los Artistas 2. Además, se suministra agua potable a dos escuelas rurales ubicadas en los kilómetros y un jardín de niños en el Ejido La Cruz, asegurando así que también los menores cuenten con condiciones dignas en sus espacios educativos.
“Estamos llevando agua a quienes más lo necesitan, cumpliendo con la encomienda de nuestra alcaldesa, Carmen Lilia Canturosas Villarreal, de no dejar a nadie atrás. Este programa es una muestra del enfoque social y humanista de esta administración, que trabaja día con día para cerrar las brechas de desigualdad”, expresó Arredondo Bravo.
Apoyo reforzado en temporada de calor
Durante esta temporada de altas temperaturas, el municipio ha reforzado el abasto, con acciones que buscan garantizar el acceso constante al agua potable. Como parte de este esfuerzo, se llenan semanalmente tres tinacos de 10 mil litros ubicados estratégicamente en el Kilómetro 18, El Bayito y el Ejido La Cruz, beneficiando a decenas de familias que dependen de esta infraestructura para cubrir sus necesidades básicas.
Estas acciones son especialmente relevantes en el contexto actual, en el que muchas regiones del país enfrentan sequías y disminución en los niveles de abastecimiento. El municipio de Nuevo Laredo, consciente de la importancia del agua como derecho humano, ha priorizado el uso de recursos y logística para mantener este programa operativo y eficiente.
Compromiso con la equidad y el bienestar
El Gobierno Municipal reafirma con estas medidas su compromiso de construir una ciudad más justa, solidaria y equitativa, en la que los servicios básicos lleguen a todos los rincones del territorio. La distribución de agua mediante pipas es una medida temporal pero esencial, mientras se gestionan obras de infraestructura que permitan llevar red hidráulica de manera permanente a estas zonas.
El programa de pipas representa más que la entrega de agua: es una muestra tangible del interés del Ayuntamiento por mejorar las condiciones de vida de todas las personas, en especial de aquellas que habitan en sectores históricamente marginados.
“Mientras llega la infraestructura, nosotros llegamos con soluciones”, concluyó Arredondo Bravo.
