
La temporada de cacería de venado cola blanca, que inició el pasado 22 de noviembre y concluirá el 4 de febrero de 2025, ha registrado una destacada participación de cazadores, tanto nacionales como extranjeros. Hasta la fecha, se han expedido más de 2,580 cintillos, de los cuales 924 corresponden a cazadores internacionales, mientras que el resto provienen de estados como Querétaro, San Luis Potosí, Puebla, Nuevo León y Tamaulipas.
Maribel Garza González, directora de Turismo, destacó la buena respuesta a esta temporada, subrayando su impacto positivo en la economía local. “Esperamos rebasar las cifras del año pasado. La llegada de cazadores representa una derrama económica significativa para la región y confiamos en que disfruten la experiencia que Nuevo Laredo tiene para ofrecer”, afirmó. Según proyecciones y datos históricos, se espera la visita de alrededor de 3,500 cazadores, quienes podrían generar ingresos estimados en 15 millones de dólares.
El impacto económico abarca una amplia gama de sectores, desde la renta de ranchos y hospedajes en hoteles hasta el consumo en gasolineras, tiendas departamentales y de conveniencia. Además, la Dirección de Protección Civil y Bomberos de Nuevo Laredo ha colaborado en la preparación de los participantes, ofreciendo un curso sobre primeros auxilios con enfoque en mordeduras y piquetes de animales, garantizando así una experiencia más segura.
El venado cola blanca es altamente valorado por su tamaño y cornamenta, características que lo convierten en un trofeo muy deseado tanto a nivel nacional como internacional. La región noreste, que abarca partes de Tamaulipas, Coahuila y Nuevo León, es ideal para esta actividad gracias a su clima frío, que favorece el movimiento de la fauna nativa.
Esta temporada no solo refuerza la tradición cinegética, sino que también posiciona a Nuevo Laredo y sus alrededores como un destino clave para el turismo cinegético en México.
