
El Zoológico de Nuevo Laredo se ha convertido en un referente a nivel latinoamericano al implementar un innovador sistema de control biológico de plagas mediante cetrería, utilizando águilas y halcones entrenados para combatir las palomas que afectan tanto a los animales en cautiverio como al entorno del zoológico. Este método, respetuoso con el medio ambiente, destaca por ser único en la región.
Un Problema que Afectaba la Salud de los Animales
Según el director del Zoológico y Acuario de Nuevo Laredo, Daniel del Fierro Cárdenas, las palomas habían causado graves problemas dentro del recinto. Estas aves invadían constantemente las áreas de alimentación, especialmente de los animales herbívoros, generando estrés y dificultando su nutrición. “Había momentos en que hasta 60 palomas se acercaban mientras los animales comían, impidiéndoles alimentarse adecuadamente y poniendo en riesgo su salud”, explicó Del Fierro.
Además, las palomas representan un importante foco de enfermedades parasitarias y virales que pueden comprometer tanto a los animales como a los seres humanos. Esto motivó al zoológico a buscar una solución eficiente y sostenible.
Águilas y Halcones: Los Guardianes del Zoológico
El programa de cetrería incluye tres águilas y un halcón, entrenados específicamente para disuadir y neutralizar a las palomas. Estas aves de presa son cuidadosamente monitoreadas, ajustando su peso para mantenerlas en óptimas condiciones de caza. Se liberan en horarios controlados para llevar a cabo su tarea, integrándose de manera natural en la cadena alimenticia sin afectar el equilibrio ecológico.
La cetrería, una práctica ancestral de domesticación y entrenamiento de aves de presa, ha demostrado ser una solución efectiva y amigable con el medio ambiente. “Como un organismo comprometido con la naturaleza, el zoológico evita el uso de pesticidas que podrían causar desequilibrios ecológicos”, señaló Del Fierro.
Un Problema de Salud Pública
Más allá de los límites del zoológico, las palomas representan un riesgo para la salud pública, estableciendo focos infecciosos en las zonas urbanas. Este problema afecta especialmente a niños y adultos mayores, quienes son más vulnerables a las enfermedades transmitidas por estas aves.
Con este innovador enfoque, el Zoológico de Nuevo Laredo no solo protege la salud de sus animales y visitantes, sino que también establece un ejemplo de sostenibilidad y convivencia armónica con el medio ambiente.
