
La Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA) intensificó sus labores de limpieza y mantenimiento en el Río Bravo, luego de que el cauce experimentara un aumento significativo en su nivel durante el mes de noviembre. Las intensas lluvias registradas en la sierra de Coahuila han provocado una crecida que, según la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), alcanzó hasta 193 metros cúbicos por segundo, elevando considerablemente el volumen de agua en el río.
Este aumento en el caudal ha traído consigo una mayor acumulación de residuos, tales como carrizo, basura y otros desechos arrastrados por la corriente, lo cual representa un riesgo de obstrucción en las bocatomas. Estas estructuras son cruciales para el funcionamiento de las bombas de captación de agua y, en consecuencia, para el suministro adecuado del vital líquido a la población.
Para prevenir problemas en el sistema de captación, COMAPA ha intensificado la vigilancia y limpieza en tres turnos diarios. Además, ha desplegado equipos de buzos especializados que, con equipo adecuado, realizan inspecciones y retiradas de residuos acumulados en las áreas de succión y en las bocatomas. Este esfuerzo busca asegurar el correcto funcionamiento de las bombas y evitar interrupciones en el servicio de agua potable.
El director de COMAPA resaltó la importancia de estas acciones y señaló que, ante eventos de creciente en el río, el equipo de mantenimiento debe redoblar sus esfuerzos para evitar que las obstrucciones afecten la captación. Asimismo, instó a la comunidad a evitar arrojar basura en los cuerpos de agua para ayudar a mantener los sistemas de abastecimiento en condiciones óptimas.
