
NUEVO LAREDO.- El trabajo de la Red de Agentes Culturales Comunitarios del Norte fue reconocido por la Mellon Foundation, con sede en Nueva York, a través de Paso del Norte Community Foundation, con un fondo para seguir desarrollando actividades culturales comunitarias durante dos años.
La Fundación Andrew W. Mellon es el mayor patrocinador de las artes y humanidades en Estados Unidos de Norteamérica. Desde 1969 se ha guiado por su creencia fundamental de que las humanidades y las artes son esenciales para la comprensión humana.
La Fundación sostiene que en las artes y humanidades es donde expresamos nuestra compleja humanidad y que todos merecen la belleza, la trascendencia y la libertad que allí se pueden encontrar.
A través de sus subvenciones, buscan construir comunidades justas, enriquecidas con sentido y potenciadas por el pensamiento crítico, donde las ideas y la imaginación puedan prosperar. Para más información pueden acceder al sitio mellon.org
La Red ACC del Norte es la única organización del estado que fue distinguida con este auspicio, por su extraordinaria labor de varios años generando espacios para el ejercicio de derechos culturales, las artes, convivencia para la paz y capacidades de agenciamiento, en lugares con menor acceso a estos procesos.
Por lo que, además, buscan incidir en las políticas públicas para que se impulsen políticas culturales de base comunitaria en la región norte del país.
La Red de Agentes Culturales Comunitarios surgió en Nuevo Laredo en junio del año 2020, en el marco de la pandemia.
Para 2021 se realizó el primer encuentro de Culturas Vivas Comunitarias (CVC) en la ciudad, y en 2022 se amplió a nivel estatal, año en que además fue reconocida como Buena Práctica Cultural en Iberoamérica, por parte de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB).
Para 2023, la Red integró a agentes culturales de diversas ciudades del norte del país, efectuando sus actividades en todo momento de manera autónoma, con recursos propios y con la suma de múltiples apoyos de personas aliadas.
Este año, la primera actividad que llevarán a cabo con el apoyo de Mellon Foundation, es el 4o Encuentro de Culturas Vivas Comunitarias Interregional, del 30 de agosto al 2 de septiembre en Ciudad Madero, Tamaulipas, con la participación de más de 40 personas provenientes de siete estados: Tamaulipas, Chiapas, Guadalajara, México, Nuevo León, San Luis Potosí y Veracruz.
Un Laboratorio de Proyectos Culturales con Enfoque Comunitario será facilitado a través de la Dra. Elena Román, quien coordina el Observatorio de Políticas Culturales y el Laboratorio Comunitario de Infancias para el Ejercicio de sus Derechos Culturales, ambos de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), donde también es profesora en la licenciatura Arte y Patrimonio Cultural.
Fue parte del grupo de expertos de la iniciativa UNESCO San Luis, ha sido jurado, tutora y evaluadora de proyectos en diversas instituciones públicas y privadas, y actualmente participa en el grupo de investigación en el programa de cooperación intergubernamental IberCultura Viva, y es miembro del Sistema Nacional de Investigadores de México.
Sus ejes de investigación y acción se centran en los derechos culturales, las políticas culturales con enfoque comunitario y las condiciones laborales de creadores y creadoras.
Durante el encuentro, se desarrollarán también talleres, intervenciones y una muestra colectiva de artes, así como un círculo de la palabra y una mesa de trabajo respecto a futuros posibles para el movimiento de cultura viva comunitaria, con el objetivo de construir un documento de propuestas para fortalecer el trabajo en red y la gobernanza.
De acuerdo con el programa IberCultura Viva, el concepto de “Cultura Viva” surge en 2004 con la experiencia brasileña de los Puntos de Cultura, pero existe en la práctica desde hace décadas en miles de comunidades de los países iberoamericanos, con filosofías como el Sumak Kawsay, Lekil Kuxlejal o Buen Vivir.
Cultura Viva Comunitaria es, por lo tanto, una expresión creada para dar nombre, sentido y visibilidad a dinámicas culturales que han surgido en la región. ¿Por qué viva? Porque es pulsante, mutante, diversa. ¿Por qué comunitaria? Porque es donde nace, donde se organiza.
Y porque la idea es beneficiar prioritariamente a los pueblos, grupos y comunidades en situación de vulnerabilidad social y con reducido acceso a los medios de producción, registro, disfrute y difusión cultural.
La política de estado en Brasil estableció nuevos parámetros de gestión y democracia, dando fuerza y reconocimiento institucional a organizaciones de la sociedad civil que ya desarrollaban actividades culturales en sus comunidades.
En vez de imponer acciones y conductas, el Estado reconoce la importancia de la cultura producida en cada localidad.
En vez de imponer una programación cultural, reconoce y potencia las iniciativas culturales de la comunidad en el lugar donde ocurren, conforme sus necesidades y planes de trabajo.
Autonomía y protagonismo social son palabras clave de ese proceso continuo que inspira cada vez más países y ciudades en Iberoamérica.
Para más información de la Red, pueden contactarles en https://www.facebook.com/RedAgentesCulturalesComunitariosNorte.
