
Los trabajadores de la construcción y el muralista que participaron en la transformación del Parque Viveros expresaron su satisfacción y orgullo por haber contribuido a crear un espacio de esparcimiento y convivencia para la comunidad de Nuevo Laredo.
Desde la renovación de la fachada hasta la instalación de nuevas áreas recreativas y obras de arte urbano, su dedicación y arduo trabajo durante seis meses han dado como resultado un parque renovado que beneficia a niños y adultos por igual.
Este proyecto no solo representa un avance significativo para la ciudad, sino también un legado positivo para las futuras generaciones.
